Dia 14/12 San Juan de la Cruz (presbítero y doctor de la
Iglesia, blanco)
[col][lect][ofre][pref][com][despcom]
El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido para llevar
Mihi autem ob.cit. gloriari, nisi
in cruce Dómini nostri Iesu Christi, per
quem mihi mundos crucifixus est, et ego mundo
Oremos:
Dios nuestro, luz y pastor de los creyentes, que confiaste a san Juan de la
Cruz la misión de instruir a tus ovejas con la palabra y el ejemplo;
concédenos, por su intercesión, ser fieles a la fe que enseñó con su palabra e
imitar el ejemplo que nos dio con su vida.
Por nuestro Señor Jesucristo...
Amén.
Predicamos una sabiduría divina, misteriosa
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios
2, 1-10
Hermanos: Cuando llegué a la ciudad de
ustedes para anunciarles el Evangelio, no busqué hacerlo mediante la elocuencia
del lenguaje o la sabiduría humana, sino que resolví no hablarles sino de
Jesucristo, más aún, de Jesucristo crucificado.
Me presenté ante ustedes débil y temblando de miedo. Cuando les hablé y les
prediqué el Evangelio, no quise convencerlos con palabras de hombre sabio; al
contrario, los convencí por medio del Espíritu y del poder de Dios, a fin de
que la fe de ustedes dependiera del poder de Dios y no de la sabiduría de los
hombres.
Es cierto que a los adultos en la fe les predicamos la sabiduría, pero no la
sabiduría de este mundo ni la de aquellos que dominan al mundo, los cuales van
a quedar aniquilados. Por el contrario, predicamos una sabiduría divina,
misteriosa, que ha permanecido oculta y que fue prevista por Dios desde antes
de los siglos, para conducirnos a
Pero lo que nosotros predicamos es, como dice la Escritura, que lo que Dios ha
preparado para los que lo aman, ni el ojo lo ha visto, ni el oído lo ha
escuchado, ni la mente del hombre pudo siquiera haberlo imaginado. A nosotros,
en cambio, Dios nos lo ha revelado por el Espíritu, que conoce perfectamente
todo, hasta lo más profundo de Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo
Responsorial
Del salmo 36
Rectas y sabias son las palabras del justo.
Confía en el Señor, practica el bien y
vivirás tranquilo en esta tierra; que agradar al Señor sea tu
deleite, y él te dará cuanto deseas.
Rectas y sabias son las palabras del justo.
Pon tu vida en las manos del Señor, en
él confía, y él hará que tu justicia y tu derecho brillen igual que el sol de
mediodía.
Rectas y sabias son las palabras del justo.
Rectas y sabias son las palabras del
justo; pues lleva en su interior la ley de Dios, sus pasos son seguros.
Rectas y sabias son las palabras del justo.
Aclamación
antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
Dichosos los pobres de espíritu, porque de ellos es el Reino de los cielos.
Aleluya.
El que no renuncia a todos sus bienes no puede ser mi discípulo
Ý Lectura del santo Evangelio según san Lucas
14, 25-33
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo, caminaba con Jesús una gran
muchedumbre y él, volviéndose a sus discípulos, les dijo:
"Si alguno quiere seguirme y no me prefiere a su padre y a su madre, a su
esposa y a sus hijos, a sus hermanos y a sus hermanas, más aún, a sí mismo, no
puede ser mi discípulo. Y el que no carga su cruz y me sigue, no puede ser mi
discípulo. Porque, ¿quién de ustedes, si quiere construir una torre, no se pone
primero a calcular el costo, para ver si tiene con qué terminarla? No sea que,
después de haber echado los cimientos, no pueda acabarla y todos los que se
enteren comiencen a burlarse de él, diciendo: "Este hombre comenzó a
construir y no pudo terminar. ¿0 qué rey que va a combatir a otro rey, no se
pone primero a considerar si será capaz de salir con diez mil soldados al
encuentro del que viene contra él con veinte mil? Porque si no, cuando el otro
esté aún lejos, le enviará una embajada para proponerle las condiciones de paz.
Así pues, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede
ser' mi discípulo".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Acepta, Señor, estos dones que te presentamos en la fiesta de san Juan de la
Cruz, y concede a cuantos celebramos los misterios de la pasión del Señor
manifestar fielmente en nuestras vidas lo que celebramos en
Por Jesucristo
Amén.
Los santos pastores siguen presentes en la Iglesia
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias
siempre y en todo lugar, Señor, Padre Santo, Dios todopoderoso y eterno, por
Cristo, Señor nuestro.
Porque permites que tu Iglesia se alegre hoy con la festividad de san Juan de
la Cruz, para animarnos con el ejemplo de su vida, instruirnos con su palabra y
protegernos con su intercesión.
Por eso,
con los ángeles y los santos, te cantamos el himno de alabanza diciendo sin
cesar:
[Misa]
El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz
y me siga, dice el Señor.
Qui vult venire post me, ábneget semetipsum, et tolat
crucem suma, et sequatur me, dicit Dóminus.
Oración
después de la Comunión
Oremos:
Señor, Dios nuestro, que has iluminado de modo admirable el misterio de la
pasión en la vida de san Juan de la Cruz; concédenos ahora, fortalecidos con
este sacrificio, permanecer siempre unidos a Cristo por la fe y trabajar en la
Iglesia por la Salvación de todos los hombres.
Por Jesucristo, nuestro Señor.
Amén.